domingo, 14 de enero de 2018

Taller Mándala

Mándala de Neyrelle

Taller Mándala Circus

Teléfonos de contacto

5613286 y 3153397145
Duración mínima:
4 horas
Incluye:
Taller, materiales, fotografías digitales, 
certificado y refrigerio
Producto:
Mandala diseño original
Tamaño Mandala:
1 pliego
Técnica:
Mándala Circus del artista vasco Alex Carrascosa
Costo:
$150.000
Cupo limitado:
Máximo 3 personas por taller

Algunos talleres facilitados

Ataduras






 












sábado, 13 de enero de 2018

Oración de sellamiento con la Sangre de Cristo

+Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos, 
líbranos Señor Dios nuestro,
en el nombre del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo.
Amén.

Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.

Invoco la poderosa protección
de la Preciosísima Sangre redentora de Cristo,
Rey del universo y Rey de reyes.

En el nombre de Dios Padre,
en nombre de Dios Hijo
y en el nombre de Dios Espíritu Santo:
con el Poder de la Sangre de Jesucristo el Señor,
sello y protejo, protejo y sello,
mi consciente, inconsciente, subconsciente,
mi razón, mi corazón, mis sentimientos,
mis sentidos, mi ser físico, mi ser mental,
mi ser material y mi ser espiritual.

Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.

Todo lo que soy, todo lo que tengo,
todo lo que puedo,
todo lo que sé y todo lo que amo,
queda sellado y protegido
con el poder de la Sangre de Jesucristo el Señor.

Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.

Sello mi pasado, mi presente y mi futuro,
sello mis planes, metas, sueños, ilusiones,
todo lo que emprenda, todo lo que inicie,
todo lo que piense y haga,
queda bien sellado y protegido
con el poder de la Sangre de Jesucristo el Señor.

Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.

Sello mi persona, mi familia, mis posesiones,
mi casa, mi trabajo, mi negocio,
mi árbol genealógico,
lo de antes y lo de después,
todo queda sellado y protegido,
con el Poder de la Sangre de Jesucristo el Señor.

Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.

Me escondo en la llaga del 
Costado herido de Jesús,
me escondo en el Corazón Inmaculado
de la Santísima Virgen María,
para que nada ni nadie me pueda afectar
con sus maldades, sus malas palabras y obras,
con sus malos deseos ni con sus engaños,
para que nadie me pueda dañar
en mi vida afectiva, en mi economía, en mi salud,
con sus males enviados, con sus envidias,
con sus malos ojos, habladurías y calumnias,
ni con magias, hechizos, conjuros o maleficios.

Dios mío ven en mi auxilio,
Señor, date prisa en socorrerme.

Todo mi ser queda sellado,
todo a mi alrededor queda sellado,
y yo ....... quedo para siempre protegido
con la Preciosísima Sangre de nuestro Redentor.

Amén, amén, amén.

Rezar el Credo, Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Mientras se hace la oración y los rezos
es conveniente tener una vela blanca encendida,
después se deja hasta que se consuma. 

sábado, 6 de enero de 2018

La Epifanía del Señor

Son tres los gestos de los Magos que guían nuestro viaje al encuentro del Señor, que hoy se nos manifiesta como luz y salvación para todos los pueblos. 

Los Reyes Magos ven la estrella, caminan y ofrecen regalos.

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Los Reyes Magos representan a los distintos Pueblos:
Melchor a los europeos,
Gaspar a los asiáticos y Baltasar a los africanos
Ver la estrella. Es el punto de partida. Pero podríamos preguntarnos, ¿por qué sólo vieron la estrella los Magos? Tal vez porque eran pocas las personas que alzaron la vista al cielo. Con frecuencia en la vida nos contentamos con mirar al suelo: nos basta la salud, algo de dinero y un poco de diversión.

Y me pregunto: ¿Sabemos todavía levantar la vista al cielo? ¿Sabemos soñar, desear a Dios, esperar su novedad, o nos dejamos llevar por la vida como una rama seca al viento? 

Los Reyes Magos no se conformaron con ir tirando, con vivir al día. Entendieron que, para vivir realmente, se necesita una meta alta y por eso hay que mirar hacia arriba.

Y podríamos preguntarnos todavía, ¿por qué, de entre los que miraban al cielo, muchos no siguieron esa estrella, «su estrella» (Mt 2, 2)? Quizás porque no era una estrella llamativa, que brillaba más que otras. 

El Evangelio dice que era una estrella que los Magos vieron «salir» (vv. 2.9). La estrella de Jesús no ciega, no aturde, sino que invita suavemente. Podemos preguntarnos qué estrella seguimos en la vida.

Hay estrellas deslumbrantes, que despiertan emociones fuertes, pero que no orientan en el camino. 

Esto es lo que sucede con el éxito, el dinero, la carrera, los honores, los placeres buscados como finalidad en la vida. Son meteoritos: brillan un momento, pero pronto se estrellan y su brillo se desvanece. Son estrellas fugaces que, en vez de orientar, despistan.

En cambio, la estrella del Señor no siempre es deslumbrante, pero está siempre presente: te lleva de la mano en la vida, te acompaña. No promete recompensas materiales, pero garantiza la paz y da, como a los Magos, una «inmensa alegría» (Mt 2,10). Nos pide, sin embargo, que caminemos.

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La epifanía es la revelación del Señor a todas las naciones,
El Niño Dios es la LUZ, Jesús es la LUZ DEL MUNDO,
Jesucristo es la LUZ que disipa las tinieblas,
es la LUZ que nos ilumina y
nos guía a recibir el don de la VERDAD
Caminar, la segunda acción de los Magos, es esencial para encontrar a Jesús. Su estrella, de hecho, requiere la decisión del camino, el esfuerzo diario de la marcha; pide que nos liberemos del peso inútil y de la fastuosidad gravosa, que son un estorbo, y que aceptemos los imprevistos que no aparecen en el mapa de una vida tranquila. Jesús se deja encontrar por quien lo busca, pero para buscarlo hay que moverse, salir.

No esperar; arriesgar. No quedarse quieto; avanzar. Jesús es exigente: a quien lo busca, le propone que deje el sillón de las comodidades mundanas y el calor agradable de sus estufas. Seguir a Jesús no es como un protocolo de cortesía que hay que respetar, sino un éxodo que hay que vivir.

Dios, que liberó a su pueblo a través de la travesía del éxodo y llamó a nuevos pueblos para que siguieran su estrella, da la libertad y distribuye la alegría siempre y sólo en el camino. 

En otras palabras, para encontrar a Jesús debemos dejar el miedo a involucrarnos, la satisfacción de sentirse ya al final, la pereza de no pedir ya nada a la vida.

Tenemos que arriesgarnos, para encontrarnos sencillamente con un Niño. Pero vale inmensamente la pena, porque encontrando a ese Niño, descubriendo su ternura y su amor, nos encontramos a nosotros mismos.

Ponerse en camino no es fácil. El Evangelio nos lo enseña a través de diversos personajes. Está Herodes, turbado por el temor de que el nacimiento de un rey amenace su poder. Por eso organiza reuniones y envía a otros a que se informen; pero él no se mueve, está encerrado en su palacio. Incluso «toda Jerusalén» (v.3) tiene miedo: miedo a la novedad de Dios. Prefiere que todo permanezca como antes y nadie tiene el valor de ir.

La tentación de los sacerdotes y de los escribas es más sutil. Ellos conocen el lugar exacto y se lo indican a Herodes, citando también la antigua profecía. Lo saben, pero no dan un paso hacia Belén. Puede ser la tentación de los que creen desde hace mucho tiempo: se discute de la fe, como de algo que ya se sabe, pero no se arriesga personalmente por el Señor. Se habla, pero no se reza; hay queja, pero no se hace el bien.

Los Magos, sin embargo, hablan poco y caminan mucho. 

Aunque desconocen las verdades de la fe, están ansiosos y en camino, como lo demuestran los verbos del Evangelio: «Venimos a adorarlo» (v. 2), «se pusieron en camino; entrando, cayeron de rodillas; volvieron» (cf. vv. 9.11.12): siempre en movimiento.

El oro es un regalo para un Rey
El incienso es el aroma que se ofrece a la divinidad
La Mirra resalta la condición humana de Jesús

La Salvación es el Reinado de Dios en el Hombre 

Ofrecer. Cuando los Magos llegan al lugar donde está Jesús, después del largo viaje, hacen como él: dan. Jesús está allí para ofrecer la vida, ellos ofrecen sus valiosos bienes: oro, incienso y mirra. El Evangelio se realiza cuando el camino de la vida llega al don. Dar gratuitamente, por el Señor, sin esperar nada a cambio: esta es la señal segura de que se ha encontrado a Jesús, que dice: «Gratis habéis recibido, dad gratis» (Mt 10,8).

Hacer el bien sin cálculos, incluso cuando nadie nos lo pide, incluso cuando no ganamos nada con ello, incluso cuando no nos gusta. Dios quiere esto. Él, que se ha hecho pequeño por nosotros, nos pide que ofrezcamos algo para sus hermanos más pequeños. ¿Quiénes son? 

Son precisamente aquellos que no tienen nada para dar a cambio, como el necesitado, el que pasa hambre, el forastero, el que está en la cárcel, el pobre (cf. Mt 25,31-46).

Ofrecer un don grato a Jesús es cuidar a un enfermo, dedicarle tiempo a una persona difícil, ayudar a alguien que no nos resulta interesante, ofrecer el perdón a quien nos ha ofendido. Son dones gratuitos, no pueden faltar en la vida cristiana. De lo contrario, nos recuerda Jesús, si amamos a los que nos aman, hacemos como los paganos (cf. Mt 5,46-47). Miremos nuestras manos, a menudo vacías de amor, y tratemos de pensar hoy en un don gratuito, sin nada a cambio, que podamos ofrecer. Será agradable al Señor. Y pidámosle a él: «Señor, haz que descubra de nuevo la alegría de dar».

Texto completo homilía Papa Francisco

lunes, 25 de diciembre de 2017

Christmas Guitar...

Feliz nacimiento de Jesús en nuestro corazón....


Navidad es fiesta 
Celebramos el nacimiento del Niño Salvador,
Navidad es la fiesta de la vida, del amor, de la paz,
de la alegría, de la esperanza, de la humildad y la familia 

Fuente: Sermón sobre la Navidad del Padre Carlos Yepes 
25 de diciembre de 2017 por canal Amén Youtube





 Fuente: Novena Bíblica a Nuestra Señora de la Dulce Espera. Guillermo Cardona Rodríguez. San Pablo.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Inmaculada Concepción

26 En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David. El nombre de la virgen era María. 28 Cuando entró a donde ella estaba, dijo:

-¡Te saludo, muy favorecida! El Señor está contigo.

29 Pero ella se turbó por sus palabras y se preguntaba qué clase de salutación sería ésta. 30 Entonces el ángel le dijo:

-¡No temas, María! Porque has hallado gracia ante Dios. 31 He aquí concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. 32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David. 33 Reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y de su reino no habrá fin.

34 Entonces María dijo al ángel:
-¿Cómo será esto? Porque yo no conozco varón.

35 -El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por lo cual también el santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios. 36 He aquí, también tu parienta Elisabet ha concebido un hijo en su vejez. Este es el sexto mes para ella que era llamada estéril. 37 Porque ninguna cosa será imposible para Dios.

38 Entonces María dijo:
-He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra.
Y el ángel se fue de ella.

Lucas 1:26-38

domingo, 19 de noviembre de 2017

La mujer fuerte, los hijos de la luz y la Parábola de los talentos

1ª LECTURA
Proverbios 31, 10-13. 19-20. 30-31

Una mujer fuerte, ¿quién la hallará? 
Supera en valor a las perlas. 
Su marido se fía de ella, y no le faltan riquezas.
Le trae ganancias, no pérdidas todos los días de su vida. 
Busca la lana y el lino y los trabaja con la destreza de sus manos.
Aplica sus manos al huso, con sus dedos sostiene la rueca. 
Abre sus manos al necesitado y tiende sus brazos al pobre.
Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura; la que teme al Señor merece alabanza. 
Cantadle por el éxito de su trabajo, que sus obras la alaben en público.

La mujer fuerte es una mujer de luz, 
fiel, próspera, trabajadora, generosa 
y solidaria.

Salmo: Sal 127, 1-2. 3. 4-5
R. Dichosos los que temen al Señor.

Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien. R.

Tu mujer, como parra fecunda, en medio de tu casa;

tus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de tu mesa. R.

Esta es la bendición del hombre que teme al Señor.

Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida. R.

2ª LECTURA
1ª Tesalonicenses 5, 1-6

En lo referente al tiempo y a las circunstancias, hermanos, no necesitáis que os escriba, pues vosotros sabéis perfectamente que el Día del Señor llegará como un ladrón en la noche. 

Cuando estén diciendo: «paz y seguridad», entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar.

Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, de forma que ese día os sorprenda como un ladrón; porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Así, pues, no nos entreguemos al sueño como los demás, sino estemos en vela y vivamos sobriamente.

EVANGELIO
Mateo 25, 14-30

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

«Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.
En cambio, el que recibió uno fue hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos y se puso a ajustar las cuentas con ellos.
Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:
“Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”.
Su señor le dijo:
“Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:
“Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”.
Su señor le dijo: “¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.
Se acercó también el que había recibido un talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”.
El señor le respondió:“Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Conque sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? 
Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. 
Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. 
Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. 
Y a ese siervo inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”».

Explicación Padre Carlos Yepes y Padre Xavier Páges:

1. Hay dones terrenales y dones espirituales. Todos y todas tenemos dones personales y distintos. Todos tenemos limitaciones y capacidades.

2. Los dones son nuestras capacidades y habilidades para colocarlos al servicio del prójimo y como todas nuestras capacidades son distintas se complementan.

3. No somos dueños de nada, somos administradores y debemos servir y administrar con fidelidad, cuidado y creatividad.

4. Los carismas y cualidades que se ponen al servicio de los demás, esas cualidades crecen y se multiplican. Los dones cuando se usan se traducen en el Mandamiento del amor, en las obras de misericordia espirituales y corporales. El amor cuando se da, crece, no se gasta, los bienes espirituales no se gastan, crecen a diferencia de los bienes materiales que cuando se usan se gastan.

5. Cuando los talentos se guardan, los talentos se pierden, los dones espirituales se atrofian sino se colocan al servicio de los demás.

6. Los dones que no se usan y no se ponen al servicio de los demás constituyen un pecado de omisión, hay dones que no se usan por egoísmo, por pereza, negligencia y miedo.

El talento enterrado por miedo demuestra falta de confianza en Dios. 

El miedo paraliza, Jesús siempre nos dice NO TENGAS MIEDO, NO TENGAS MIEDO.

7. Hay alegría profunda en la vida cuando uno es fiel.

El que es fiel en lo poco, es fiel en lo mucho. 

La fidelidad es una disciplina, es orar y laborar, hacer las cosas lo mejor posible y con mucho amor.

La infidelidad (en el amor, en la convivencia, con la familia, en el trabajo, a la ley de Dios, a los principios recibidos en la familia, a los reinos de justicia, bondad, verdad, amor y misericordia que están dentro de nosotros) es una tormenta.

La infidelidad trae amargura y dolor y convierte la vida de las personas en un Infierno y un Caos.

La persona bribona y tramposa: manipula, engaña y confunde, es un ser que es un fraude, una persona llena de infelicidad e intranquilidad, vive un mundo de mentiras y oscuridad.

Gracias Señor por los talentos, dones, cualidades y carismas que me haz dado, ayúdame a usarlos con responsabilidad.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Amar es liberarse del miedo...

Pintura de Sonia Koch
Por Dr. Gerald Jampolsky


El principio al que me refiero es el siguiente: no puedo ayudar a otra persona a menos que reconozca que ambos estamos metidos de lleno en la situación, que las diferencias entre nosotros son superficiales e irrelevantes y que lo único importante es lo mucho que ambos tenemos en común.


Cada persona tiene una manera peculiar de exponer la verdad tal como la ve, y esa singularidad es importante, ya que en el curso de nuestras vidas sólo podremos tener influencia sobre ciertas personas, y durante nuestros encuentros con esas personas la honestidad ha de ser el marco de todo cuanto demos o recibamos.

Se nos ha dado todo cuanto podemos necesitar para ser felices ahora mismo.

Entregarnos de lleno al instante presente es estar en paz. 

Eso quiere decir que no nos preocupa de qué manera nos va a proveer el Amor en el futuro. 

Tampoco nos preocupa lo que dijimos o hicimos en el pasado o si alguien que creemos nos trató mal ha de recibir su merecido.

La ansiedad es un estado de inmovilidad que se produce como resultado de fijar nuestra atención en lo que creemos que no puede cambiar: en algo que ya pasó o en algo que todavía no ha ocurrido.

El Amor en sí es inmutable

“Tiene que haber otra forma de ir por la vida sin que lo tengan que arrastrar a uno gritando y pataleando.”

Cómo alcanzar la autorrealización mediante la entrega.

Tal como sugiere Un curso de milagros, podemos optar por tener como nuestro único objetivo la paz mental, y como nuestra única función, perdonar; y podemos alcanzar la autorrealización escuchando la voz de nuestro maestro interno. 

Si así lo hacemos, podremos aprender a crear armonía en nuestras relaciones personales, a experimentar paz mental y a liberarnos del miedo.

Amar, pues, es liberarnos del miedo. 


Perdonar es pasar por alto y olvidar hay algunas personas que sencillamente no nos parecen dignas de ser amadas, y debido a nuestra equivocada percepción de su conducta, nos resulta difícil sentir amor por ellas.


Una vez que hemos decidido que gozar de paz mental es nuestra única meta, podemos entonces proceder con el segundo paso —perdonar—, y elegir ver a los demás bien sea extendiendo Amor o bien llenos de miedo, implorando ayuda en forma de Amor.


Con esta nueva percepción nos resulta más fácil ofrecer al prójimo total Amor y Aceptación, y consecuentemente, experimentar al mismo tiempo paz interior.

No es necesario que los demás cambien para que nosotros podamos experimentar paz.

El ego dirige únicamente películas de guerra y de conflictos, aunque las disfraza de tal manera que aparentan ser la culminación de nuestras más caras fantasías románticas sólo dirige películas que proyectan la ilusión de que estamos separados los unos de los otros.

Nuestro verdadero director: EL AMOR, no proyecta ilusiones sino que tan solo extiende la verdad. El AMOR dirige películas que vinculan y unen.

Nuestra mente tiene el poder de tomar cualquier decisión.

Aquella parte de la mente que está regida por el ego actúa como un telón de miedo y culpabilidad que bloquea el Amor.

Podemos aprender a ordenarle a nuestra mente que levante ese telón para revelar la luz del Amor, el cual siempre ha estado ahí presente y constituye nuestra verdadera realidad.


PRINCIPIOS


1. La paz mental es nuestra única meta.

2. El perdón es nuestra única función y el vehículo para poder lograr nuestro objetivo de paz mental.

3. Mediante el perdón podemos aprender a no juzgar a los demás y a considerar que todo el mundo, incluidos nosotros mismos, estamos libres de culpa.

4. Podemos liberarnos del miedo cuando dejamos de juzgar y de proyectar el pasado sobre el futuro, y cuando vivimos sólo en el presente.

5. Podemos aprender a aceptar la dirección que nos ofrece nuestra intuitiva voz interior, que es nuestro guía hacia el conocimiento.

6. Una vez que nuestra voz interior nos indica el curso a seguir, nos provee también de los medios para que podamos lograr todo cuanto sea necesario.

7. Al acatar las directrices de nuestro guía interior, con frecuencia se hace necesario que nos comprometamos a perseguir algún objetivo concreto, incluso cuando los medios para alcanzarlo no sean obvios de inmediato. Esto representa una inversión de la lógica habitual del mundo: como si pusiéramos, por así decirlo, "la carreta delante del caballo".

8. Tenemos el poder de determinar lo que percibimos y lo que sentimos.

9. Al reentrenar nuestra mente podemos aprender a usar la imaginación en forma constructiva. Ello nos permite que en nuestra mente sólo se formen imágenes amorosas y positivas.


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Radha y Krishna el arquetipo del amor divino y pleno
Eclesiástico : 27, 33-28, 9

Perdona la ofensa a tu prójimo 
para obtener tú el perdón

Cosas abominables son el rencor y la cólera; sin embargo, el pecador se aferra a ellas. El Señor se vengará del vengativo y llevará rigurosa cuenta de sus pecados.

Perdona la ofensa a tu prójimo, y así, cuando pidas perdón, se te perdonarán tus pecados. Si un hombre le guarda rencor a otro, ¿le puede acaso pedir la salud al Señor?

El que no tiene compasión de un semejante, ¿cómo pide perdón de sus pecados? Cuando el hombre que guarda rencor pide a Dios el perdón de sus pecados, ¿hallará quien interceda por él?

Piensa en tu fin y deja de odiar, piensa en la corrupción del sepulcro y guarda los mandamientos.

Ten presentes los mandamientos y no guardes rencor a tu prójimo. Recuerda la alianza del Altísimo y pasa por alto las ofensas. 


Del salmo 102

R/. El Señor es compasivo y misericordioso.

Bendice al Señor, alma mía; que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía y no te olvides de sus beneficios. R/.

El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura. R/.

El Señor no nos condena para siempre, ni nos guarda rencor perpetuo. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros pecados. R/.

Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama. R/.



Romanos: 14, 7-9

En la vida y en la muerte somos del Señor.
Hermanos: Ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni muere para sí mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Por lo tanto, ya sea que estemos vivos o que hayamos muerto, somos del Señor. Porque Cristo murió y resucitó para ser Señor de vivos y muertos.

San Mateo: 18, 21-35

No te digo que perdones siete veces, sino hasta setenta veces siete.



En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: "Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?". 

Jesús le contestó: "No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete".

Entonces Jesús les dijo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba, diciendo: 'Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.

Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: 'Págame lo que me debes'. El compañero se le arrodilló y le rogaba: 'Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.

Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: 'Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?'. Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.

Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano".